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PARIS, 16 junio 2010 (AFP) - Dilma Rousseff, la "candidata de Lula" a la presidencia de Brasil en las elecciones de octubre, se reunió el miércoles en el Elíseo con el presidente francés Nicolas Sarkozy, en su primera gira europea como aspirante a dirigir la décima economía del mundo.
Al término del encuentro, tras el cual el presidente francés la acompañó hasta las escalinatas de la sede presidencial, Dilma Rousseff indicó brevemente que habían hablado del avance de las relaciones bilaterales. "Las relaciones entre Francia y Brasil han evolucionado cada vez más con los años en todos los sectores", sostuvo Rousseff cuya candidatura a la presidencia fue oficializada el domingo por el Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), formación a la que adhirió en 1986. La ex ministra de Energía y ex jefa de gabinete del presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, a quien la Constitución no permite aspirar a un tercer mandado consecutivo, dijo que en la reunión, de media hora, hablaron "sobre todo del interés de Francia por Brasil y de Brasil por Francia". "Tenemos una relacion comercial muy grande en diversas áreas, inclusive la militar", se limitó a decir Rousseff, sin brindar ninguna precisión sobre un asunto pendiente entre ambos países. El avión de combate Rafale de la empresa francesa Dassault compite con los F/A-18 Super Hornet de la estadounidense Boeing y con el Gripen NG de la sueca Saab por un contrato multimillonario para venderle 36 aparatos a Brasil. Anunciada con bombos y platillos en septiembre de 2009 por el propio presidente francés en Brasil, el resultado de la licitación sigue sin conocerse. Brasil dijo en varias ocasiones que la decisión final sería de carácter político. Rousseff, de 62 años, economista y ex guerrillera que en el último año superó un cáncer, es la primera mujer con serias posibilidades de acceder a la presidencia de Brasil. En su breve declaración a la prensa hizo hincapié en que Francia y Brasil trabajan juntos en el marco del G20 (economías más desarrolladas y las emergentes) de cara a la reforma del sistema financiero mundial, sacudido por la crisis de 2008. Allegados a la candidata del PT habían indicado a la AFP el martes que el objetivo de este encuentro con Sarkozy era "presentarse formalmente como la candidata de Lula" a la presidencia. A cuatro meses de los comicios, las intenciones de voto en favor de la candidata del PT están ganando terreno. Las últimas encuestas le otorgan un empate con su principal adversario, el ex gobernador de Sao Paulo, José Serra del Partido de la Socialdemocracia (PSDB, el partido de Fernando Henrique Cardoso). Horas antes del encuentro con Sarkozy, a quien ya conocía, Dilma Rousseff se entrevistó con la primera secretaria del opositor Partido Socialista francés (PS), Marine Aubry, quien expresó su "apoyo" a la campaña presidencial de la brasileña. La situación económica y social de los dos países y la necesaria regulación del sistema financiero fueron dos de los puntos encarados durante el encuentro con Aubry, que también podría ser candidata a la presidencia francesa en los comicios de 2012. Rousseff inició su visita a Francia celebrando el triunfo de la "Seleçao" en el Mundial de Sudáfrica junto a cientos de compatriotas. Su próxima etapa será Bruselas, donde el jueves se reunirá con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. El viernes se entrevistará en Madrid con el presidente del gobierno español el socialista José Luis Rodríguez Zapatero y concluirá su gira en Portugal, donde el sábado mantendrá un encuentro en Lisboa con el primer ministro portugués, el también socialista José Sócrates. |